viernes, 22 de agosto de 2008

el menú

Cuestiones menores del menú.

el menú rara vez es un detalle menor en una primera reunión basada en... un menú. no creo que dé lo mismo un encuentro de café que un almuerzo, o que una merienda sea igual a una cena.
no sólo varía el tipo de alimentos presentes, sino que la cantidad de cosas a deglutir son directamente proporcionales a la cantidad de minutos/horas que deberemos dedicar a ese momento, y ésto puede llegar a ser algo determinante a la hora de elegir el menú.

por ejemplo, suponiendo que esté por conocer personalmente a alguien con quien me he relacionado sólamente en una sala de chat, y me sienta un tanto insegura al respecto, el elegir un almuerzo o una cena como forma inicial de encuentro significa que tendré que estar largo rato sentada y compartiendo con la otra persona. si la persona no es lo que esperaba, o si no hay mucho de qué hablar, podría ser un problema el tratar de salir de esa situación sin levantar sospechas.
es imposible salir rápido a la mitad de una comida sin levantar sospechas. no soy escapista aún. y mis torpezas y volúmenes dan a pensar y creer y asumir que jamás lo seré.
on the other hand, una charla de café es habitualmente mucho más corta que una comida, y posee las ventaja de poder uno salirse rápido de la situación si se lo desea; o, por el contrario, puede extenderse por horas si todo fluye bien.

una vez definida la extensión del menú, sólo queda elegir la calidad de los alimentos: una cena con guiso de lentejas en un encuentro sexual, puede llegar a terminar rápidamente con el erotismo al empezar las lentejas a fermentar dentro de uno. o el ajo en la comida, o la leche de la merienda sofocar al interlocutor del momento.

creo igualmente que el menú empieza a ser una cuestión menor cuando los involucrados tienen ya un mínimo de confianza.

6 comentarios:

Anónimo dijo...

los olores son parte del conocimiento, no te olvides de eso

juanita dijo...

cuanta sabiduría, maestro shaolin es usted?

Anónimo dijo...

Disiento, no por el contenido existente, sino por la falta de ello.
En mi caso, si una persona me ofrece "ir a tomar un café" seguramente me niegue, nada bueno puede venir de ello.
En cambio, si el ofrecimiento es a tomar algún trago, entonces el ambiente deviene por sí mismo en agradable, distendido y tal vez exista alguna continuidad en el futuro.

Entonces, si bien la cena o el almuerzo pecan de extensos, tornándonos cautivos de esa mesa y de los tiempos del camarero, mi elección son los tragos, y preferentemente la ingesta alcohólica.

La saludo,
Atte. Bouchard.

juanita dijo...

habia olvidado ingresar la opción "tragos", pero ahora que pienso en ella, no la considero realmente un menú. de todas formas, el tiempo que se le puede dedicar a un trago es similar al de un café, y tambien puede ser sólo eso o extenderse si el rato es ameno.
varía solamente el contenido, como decía antes: en vez de ser solo un café que como efecto secundario sólo puede causar mal aliento, un trago puede alterar los sentidos si la graduación alcohólica o la cantidad ingerida son muy grandes.

como sea, me gustaría saber por qué dice que "nada bueno puede salir de ello", cuando habla de ir a tomar un café. acaso hay tragedias en su vida relacionadas con eso?

Anónimo dijo...

Desconfío de la gente que invita a tomar un café. Primero porque es algo demasiado barato para invitar, lo que implicaría una actitud bastante miserable. En segundo lugar, muchas malas noticias se han transmitido en esas reuniones, porque el café era solo una excusa para dar las malas nuevas, en un sitio público.

El café se enfría, el trago no. El café crispa los nervios, el trago los calma. El café no tiene "swing", el trago tiene mucho "punch".

"Wow" qué tarde se hizo !
B.

juanita dijo...

entonces todo depende de sus malas experiencias?
a mi me encanta el café, no me pone nerviosa, y lo dejo enfriar un poco intencionalmente, porque me quema la lengua si está muy caliente. a veces es solo una excusa para ver a alguien, sin comprometerse demasiado, tratando que resulte algo casual.
los tragos no siempre relajan, sino que a veces alteran un poco también.

como sea, mis pensamientos varían demasiado seguido, y quizás tomorrow piense que lo que haya de por medio no afecta, sino que lo importante es quien está al lado. pero bueno, no es ahora.

ps: el café la rulea :baba: